El Salvador.- El 58 por ciento de los salvadoreños vive bajo el umbral de la pobreza

El 70 por ciento de las familias vive de las insuficientes remesas que envían los 720.000 salvadoreños que anualmente salen de su país

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

En El Salvador 58 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza, una situación que provoca la salida del país de 720.000 personas cada año. El 70 por ciento de las familias que se quedan sobreviven gracias a las remesas que los emigrantes envían desde el exterior, unas cantidades que, sin embargo, no alcanzan para para cubrir las necesidades básicas -alimentación, agua, electricidad, educación y salud-- de una familia media compuesta por entre cuatro y seis miembros. Ante esta situación, y en un intento por frenar el éxodo masivo de población activa del país, la Fundación Intervida apuesta por los programas de formación para incrementar ingresos.

Según los datos que manejan los equipos de Intervida en El Salvador, siete de cada 10 familias salvadoreñas reciben remesas mensuales que oscilan entre los 210 y los 425 euros, para muchas de ellas esto son sus únicos ingresos. Sin embargo, para cubrir las necesidades básicas de una familia media, que se compone de cuatro y seis miembros, son necesarios entre 510 y 640 euros mensuales.

Ante esta situación son muchos los salvadoreños que apuestan por salir de su país y ganarse la vida fuera. Intervida propone frenar este éxodo masivo de población activa trabajando con las comunidades en la búsqueda de alternativas de ingresos.

Así, a través de las 10 Casas de Encuentro que ya se han abierto en todo el país, se incide en la formación integral de los jóvenes con cursos de capacitación y talleres laborales para reducir su vulnerabilidad laboral. Además, los equipos de Producción de la Fundación humanitaria desarrollan, junto con las comunidades, proyectos que permitan a las poblaciones incrementar sus ingresos sin necesidad de emigrar.

Hoy en día, las remesas de los emigrantes forman uno de los principales pilares de la economía salvadoreña y generan una dependencia inevitable de la economía de otros países. Por poner un ejemplo, sólo Estados Unidos acoge al 75 por ciento de los emigrantes salvadoreños en el mundo.

Representan más del 14 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de El Salvador y son la fuente de ingresos externos más importante del país, superando a las exportaciones de café y las 'maquilas' (fábricas de manufacturas), las dos actividades económicas en las que sustentan la captación de divisas.

LAS REMESAS, BASE DE LA ECONOMIA

Se convierten de esta forma en la base de la economía, de forma que muchos reiteran que, sin las divisas del extranjero, no se sobreviviría en El Salvador. Sin embargo, estos ingresos no son suficientes para sacar a los hogares de la pobreza, pues las causas que la originan son estructurales, por lo que las familias no pueden ir más allá de la economía de subsistencia.

Según el Banco Central de Reserva de El Salvador, entre los pasados meses de enero y mayo de llegaron al país en forma de remesas 972,4 millones de euros, lo que significa un crecimiento del 15,1 por ciento respecto al mismo periodo de 2004, cuando se ingresaron 845 millones de euros.

En total, el año pasado ingresaron 2.165 millones de euros, mientras que este año se prevé que entrarán unos 2.333 millones de euros, es decir, un 7,3 por ciento más que en 2004, siguiendo la tendencia de los últimos años.

SIN OPORTUNIDADES DE EMPLEO

Sin embargo, estos ingresos no suponen logros económicos para la nación, ya que los principales sectores de actividad están estancados. Además, la migración implica una pérdida importantísima de mano de obra, ya que la mayoría de las personas que migran son jóvenes con estudios con una media de 24 años de edad.

Con una población de 6.700.000 habitantes, datos del Ministerio de Asuntos Exteriores salvadoreño señalan que 2,3 millones de salvadoreños --más de la tercera parte de la población-- viven en Estados Unidos y otros países del mundo, huyendo de la pobreza y del pasado conflicto armado.

La inexistencia de oportunidades de empleo, así como la situación de pobreza, especialmente en las áreas rurales, son los principales propulsores de la migración internacional que provoca que al año salgan del país 720.000 personas, según datos del Centro Centroamericano de Población, lo que equivale al crecimiento vegetativo de la población económicamente activa.