Crónica UE.- Las restricciones a la cantidad de líquidos en el equipaje de mano entrarán en vigor en noviembre

EEUU reconoce las nuevas medidas de seguridad europeas, que se aplicarán también a los vuelos a territorio norteamericano

BRUSELAS, 5 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea aprobó esta mañana formalmente los límites a la cantidad de líquidos que se podrá llevar en el avión, como medida de seguridad para evitar que puedan emplearse como potenciales explosivos, tal y como pretendía la trama terrorista desarticulada en Reino Unido el pasado 10 de agosto. Las restricciones entrarán en vigor a principios de noviembre.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Jacques Barrot, anunció que estas medidas "se han coordinado por primera vez con Estados Unidos", lo que significa que serán reconocidas por Washington para los vuelos entre la UE y territorio norteamericano, y se evitará "la duplicación de procedimientos en los aeropuertos".

A partir de principios de noviembre, cada pasajero podrá llevar sólo 100 mililitros por envase, aunque estará permitido transportar varios recipientes. Todas las botellas con líquido tendrán que meterse en una bolsa de plástico transparente con un tamaño máximo de un litro y que se pueda sellar. Esta bolsa tendrá que mostrarse en los puntos de control y pasarse también por el escáner.

"Estas cantidades limitadas no representan un riesgo para la seguridad de los aviones según los expertos, que se han puesto de acuerdo", dijo el vicepresidente de la Comisión. Por tanto, se permite seguir transportado pequeñas cantidades de artículos de higiene y de perfume en el equipaje de mano. El reglamento establece también excepciones en el caso de medicamentos y productos dietéticos especiales, incluidos los alimentos infantiles.

Las nuevas reglas todavía permiten a los pasajeros comprar, bajo determinadas condiciones, cantidades mayores de líquidos en las tiendas de los aeropuertos después de pasar el control de las tarjetas de embarque, esto es, en las tiendas libres de impuestos, que deberán sellarse. Esta nueva normativa no afecta a los líquidos que se pueden llevar en el equipaje facturado.

El nuevo reglamento impone además que el tamaño del equipaje de mano que se permitirá subir a bordo a partir de ahora no podrá superar los 56 x 45 x 25 centímetros, salvo alguna excepción, como por ejemplo los instrumentos musicales o aparatos fotográficos. En este caso se ha acordado dar seis meses a los fabricantes para adaptarse a la normativa antes de poner en vigor la decisión.

Finalmente, los pasajeros deberán quitarse el abrigo o la chaqueta cuando pasen por los puntos de control de seguridad, donde también tendrán que mostrar los ordenadores portátiles y otros equipos electrónicos.

"PRÁCTICAS Y EQUILIBRADAS"

Barrot dijo que las medidas son "prácticas y equilibradas" y tienen en cuenta "el imperativo de la seguridad de los pasajeros, su confort y también los intereses económicos de la industria". Destacó que como el método de fabricación de explosivos líquidos a base de peróxido de hidrógeno es ahora de "domino público" es imprescindible tomar precauciones.

"Hemos querido aportar una respuesta común europea, que no varíe de un aeropuerto a otro, a una nueva amenaza porque los expertos han concluido que las tecnologías de detección con rayos X y los procedimientos actuales de control no bastan para detectar estos líquidos de forma eficaz", resaltó.

Admitió que los Estados miembros pueden adoptar medidas aún más estrictas que las aprobadas en la UE, pero dijo que no las cree necesarias. "Los expertos han llegado a una conclusión unánime. No vemos los motivos que podrían llevar a día de hoy a un Estado miembro a incrementar todavía más las medidas de seguridad", indicó.

Por lo que se refiere al coste que tendrán estas restricciones para los aeropuertos y para las aerolíneas, Barrot señaló que no cree que sean "muy importantes" aunque variarán de un Estado miembro a otro y anunció que esta cuestión se discutirá en la reunión de ministros de Transporte de los Veinticinco que se celebrará el 12 de octubre en Luxemburgo.

La Comisión apoyará activamente a los países de la UE y a las asociaciones que representan a aerolíneas y aeropuertos en sus campañas de información a los pasajeros antes de la entrada en vigor del reglamento.